Virgen del Carmen

Virgen del Carmen

La imagen de la Virgen del Carmen de la Parroquia de Santa Ana es una talla carmelita del siglo XVIII que presidía un rosario de la aurora en la mañana de la festividad de Santa Ana. Es más, hay constancia de que realizó en 1961 procesión por el río Guadalquivir, así como realizó una salida extraordinaria por las calles del Viejo Arrabal en 2001, lo que repitió el pasado 16 de julio de 2014. La talla procede del convento carmelita de Los Remedios, pasando a su actual ubicación tras el cierre del convento.

 

Se trata de una imagen de vestir, de estilo barroco, anónima, de la Escuela Sevillana. Viste con una túnica de color marrón chocolate adornada con un sencillo encaje ejecutado en hilo de oro y formando un rectángulo. Sobre sus hombros un manto de raso adamascado color blanco, cubre su cabeza una sencilla toca de encajes en color blanco.

 

En su mano derecha, la Virgen sostiene un escapulario de gran tamaño, mientras que con su mano izquierda sostiene los pequeños pies de la figura del Niño. Éste viste túnica de hilo en color blanco, y en sus manos también sostiene un pequeño escapulario. Destacar el rostro de la Virgen, cuyas suaves facciones no hacen más que resaltar la devoción que transmiten sus ojos, cuya mirada se dirige hacia el Cielo de forma invocadora. La melena es corta, como si la hubiesen concebido para añadirle peluca postiza; pero que no se le pone, quedando bastante natural, fina y elegante.

 

La figura de la Virgen aparece coronada, a esta le acompaña unas ráfagas cuyos rayos rodean lateralmente la figura de la Virgen otorgando gran riqueza al conjunto. Tiene dos coronas: una dorada, moderna, de gran formato, y otra en plata de la segunda mitad del XVIII, a cuya época pertenece también la ráfaga. La media luna es de rocalla tardía, de fines del XVIII, con cabezas de angelitos, guirnaldas presagiando el neoclásico y fondo de escamas de pescado.

 

Martínez Alcalde escribió en su libro Hermandades de Gloria de Sevilla. La Historia, el Patrimonio, Sus imágenes:

 

"Es una buena efigie de vestir de escuela sevillana, anónima, aunque probablemente del siglo XVIII, de tamaño natural. Su rostro está un poco inclinado hacia su lado derecho y tiene mucha delicadeza y unción expresiva. La melena es corta, como si la hubiesen concebido para añadirle peluca postiza; pero que no se le pone, quedando bastante natural, fina y elegante. Tan hermosa como la propia Virgen es la figura del Niño".

 

"Tiene dos coronas: una dorada, moderna, de gran formato, y otra en plata de la segunda mitad del XVIII, a cuya época pertenece también la ráfaga. La media luna es de rocalla tardía, de fines del XVIII, con cabezas de angelitos, guirnaldas presagiando el neoclásico y fondo de escamas de pescado".

 

Iconografía

Las ráfagas son la gran señal apocalíptica, una mujer vestida de sol, pues la Virgen llevó dentro de sí al mismo Sol de justicia. La ráfaga se identifica también con los ostensorios eucarísticos, pues no en vano, María fue sagrario viviente de la divinidad. La ráfaga insiste en el título de la Inmaculada Concepción.

 

Desde 1930, existe un azulejo en la parroquia realizado por Hijos de José Mensaque y que fue pintado por José Morillo Fernández.

 

 

 

Bibliografía:

• MORALES MARTÍNEZ, Alfredo J.: Guía artística de Sevilla y su provincia.

• MARTÍNEZ VALERO, M. Ángeles: La Iglesia de Santa Ana de Sevilla.

• MARTÍNEZ ALCALDE, Juan: Hermandades de Gloria de Sevilla. La Historia, el Patrimonio, Sus imágenes.

Hermandad Nuestra Señora del Carmen

Parroquia de Santa Ana

41010 Sevilla

 

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